Maquina de Wilhelm Schickard-
Si bien Kircher dejó sobrados documentos explicando el diseño de la misma desafortunadamente no quedó vestigio alguno de su máquina, pero si se puede decir que por las fechas el fué pionero en diseñar los planos de la primera máquina de calcular
La historia atribuye a Pascal el primero en inventar una máquina capaz de hacer operaciones aritméticas, pero en 1957 el Dr. Franz Hammer encontró entre las pertenencias de Johannes Kepler bocetos de un tal profesor y ministro luterano alemán llamado Wilhelm Schickard dirigidas a Kepler, las cuales contenían descripciones de una máquina que éste diseñara para automatizar totalmente las sumas y las restas y parcialmente la multiplicación y la división. La historia es algo confusa en fechas y atribuciones pero en todo caso merecen todos ellos destacarse por sus aportes.
Kirchner inventó la primera linterna mágica que era capáz de proyectar imágenes en una pantalla, un pionero de lo que hoy en día es el cine moderno.
Kircher, además de científico, era un artista por lo que continuamente mezclaba la ciencia con el arte. Su computadora no fue una excepción, y para su manejo, uno debía memorizar largos poemas en Latín los cuales debían ser representados en las palancas de la máquina. Su complejidad era tal que Kircher escribió un “pequeño manual de uso” de unas 850 páginas… -que vaya sea de paso hoy se considera uno de los primeros “manuales de usuario” de la historia-.
Por último decir que cuentan que entre tantas inventos como el órgano hidráulico también incursionó con máquinas de movimiento perpetuos. Quién sabe si Tesla no bebió de aquellas fuentes e inspiró algunos de sus descubrimientos.
La máquina de movimiento perpetuo, la cual por medio de imanes conseguía el presunto movimiento aparentemente eterno de una flecha de hierro situada en el centro del artefacto nunca llegó a funcionar.